Perdiendo la planta, el alzado y el perfil.

Tal punible error aciago,

nunca debió ser aprendido.

Pues cual presa sentenciada,

sobrevivir será la actitud adoptada de por vida.
Procesar lo indigesto

fue una fatídica decisión.

Así una malnutrición general aguda,

por su causa se provocó.
Se oye un Eco agonizando sordo …

Siento el Llanto desgarrando seco …

Grita el Dolor clavandome ahogado …

Todavía una salvación pretendo!?
Y así voy a fondo malgastando esfuerzos, 

que me desbordan la fatiga 

en el alma y en los huesos.

Hastío por intenciones frustradas siento,

removiendo en las cicatrices abiertas, úlceras y heridas que reclaman unguento.
Decepcionante mi destino si azaroso,

letal resignación de energía esbozo.
No mereces mi perdón,

por rendirte tan vilmente.

Desatando un colapso multifunción

que acelera en vida 

una desencajada muerte.
No acepto argumentos vanos,

justificando sin éxito nada,

y que de la forma más traicionera

mi identidad cancelaste 

y por otra fui cambiada.

mis37

UNA VIDA DE ÉLITE (III)

(Declaración de amor propio)

No sientas vergüenza por mi presencia rota, 

que ni yo misma, 

aún no faltando motivos, 

no sufro merecido ningún pudor.
Aleja de mí 

disimulados esos ojos compasivos,

cruza más allá de tan sólo una triste fachada

defectuoso envoltorio inocuo,

que nada significativo tiene que decir de mí.
Intenta sólo que no perciba tu miedo,

detrás de ésta máscara

ni siquiera se ha planteado

que un maravilloso universo late

de vibrante vida y sentir.
Sarcástico el porvenir inesperado.

Inhóspita la reacción manifestada.

Harta de la intolerancia patente, 

que los ajenos con grado ignoro, por sus propias ausencias, irradian.

mis37

Conversaciones con Mr. P

(Yo)Sin filtros frente al espejo

(Mr. P)Que ves?


Imagen

(Yo)El momento en que dejé de sobrevivir

(Mr. P)Cuándo fue eso?

(Yo)El día que comencé a amarme

El día que entendí que contigo tenía la oportunidad

para elegir quién y como quiero ser en esta vida

Mi cuerpo te ha elegido para llevarme a conocer la salud

Y así dejar de sufrir la enfermedad para vivirla

(Mr. P)Como lo lograste?

(Yo)Para ello tuve que cruzar el PERDÓN

        No huir de los MIEDOS

        Interiorizar la PAZ

        Y rodearme de INSIGNIFICANCIA

(Mr. P)Y yo te he ayudado?

(Yo)Has caminado a mi lado Mr. P,

me has abierto a este descubrimiento,

el arte de escuchar el silencio,

extendiste uno a uno mis dedos engarrotados haciéndome libre,

para proyectarme pura.

Acercaste tus palmas protectoras a los oídos de mi alma,

para callar el ruido,

y el retumbe de la arrogancia humana se silenció, y me invadió la paz

Me empujaste a abrazar la ira y masticarla,

y así vomitar su residuo,

para transformarme en perdón y convertirme en paz

Perdí el miedo a tener miedo a los miedos,

cuando me decías: Por qué? Para qué? Qué se consigue?

Nuestras intensas conversaciones paseando sobre las tumbas y lápidas,

ya enterrados y lejanos, los temores del pasado

(Mr. P)Y ahora te siento risueña, serena y animada…?

(Yo)Y orgullosa…es cierto,

inspirada por la lectura que cayó en mis manos,

decidí desde entonces, de insignificancia estar rodeada

La insignificancia, amigo, es la esencia de la existencia, está con nosotros en todas partes y en todo momento. No se trata solo de reconocerla, hay que amarla, aprender a amarla. Respira esta insignificancia que nos rodea, es la clave de la sabiduría, es la clave del buen humor…

La fiesta de la insignificancia

M. KUNDERA

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