Capítulo 2, de un cuento

CH2

Incansable, a buen ritmo, otra jornada se completaba.

La grandeza de su corazón, convertía el cansancio en energía y pasión. Buscaba un rincón con calidez donde detenerse, ensimismado con ánimo vibrante y palpitante, cuando bruscamente del ensueño cayó

-Siempre consigo encontrarte ROMA… –exclamó una voz de repente. –Por qué no avanzas más rápido? Es que no puedes? -añadió con cierta ironía. -Desde aquí apenas se ve la cima que te has propuesto alcanzar… La verdad que siempre dudas cuando comienzas nuevos proyectos, no me extrañaría que abandonaras….Eres consciente de que si no consigues llegar o te lleva más de la cuenta serás el hazmerreír?

-Hola DADIRUGESNI. -replicó ROMA con cierta desgana– Tú siempre tan oportuna y alentadora…y sobre todo apareciendo cuando no eres bienvenida! , dime, hoy no te acompaña AZNEUGREV?

-Claro que me acompaña, siempre me acompaña, pero ya sabes lo tímida que es, estará escondida entre los árboles.

-Para qué habéis venido? 

-Para recordarte que es un largo camino, y que estás a tiempo todavía, si abandonas no habrás perdido tanto y la gente lo entenderá…

-Reconozco que me incomodan y molestan tus comentarios DADIRUGESNI, siempre dudando de mí. Pero no te voy a seguir escuchando, es más, quiero que te marches. Pretendo abordar una aventura, porque así he decidido hacer y para ello voy a concentrar toda mi energía en disfrutarla. 

Roma mantenía su templanza para no distraerse, su objetivo estaba claro.


Continuará

mis37

Capítulo 1, de un cuento?

CH 1

Dulcemente ya despertaba,
lento entreabría sus párpados desorientado,
bajo un manzano cayó rendido horas atrás,
ahora recuperado dando un salto se activaba,
agradecido esa noche por haber tenido cobijo y también desayuno.

Ya era hora de continuar su andadura, ilusionado al recordar el motivo de su aventura,
sonrió inundado de satisfacción.

Él era tímido, también apasionado, extremadamente sensible y muy genuino. Poseía la frescura e ingenuidad de un niño y la sabiduría y templanza que trae la madurez.
Muchos le buscaban para disfrutar de su compañía, y le llamaban desde distintos lugares para hacer de consejero, porque todo lo que hacía lo hacía bien y estar conectado a él siempre traía la felicidad.

Se hacía llamar ROMA.
Ocultaba su verdadero nombre tan conocido para evitar a los interesados de mala intención y dudoso propósito.

Continuará

mis37